PELÍCULA: “CHITTY CHITTY CHITTY BANG BANG”. (1968).

Quizás me equivoque, pero soy de la opinión y sensación de que, a los seres humanos, les suele atraer –y hasta gustar- más el drama, el sufrir y el llorar, que la comedia, el gozar y ser feliz y el reír y carcajear. Quizás me equivoque, pero también investigaciones y constataciones van por ahí… Hay como una suerte de “regodeo” masoquista y victimista en la condición humana, y una cierta incapacidad o “patología” para ser feliz. Muchas personas arrastran sus existencias, como clamando lástima y compasión. Muchas veces, la misericordia y compasión son urgentes y claman al Cielo, pero –en muchísimos casos-, no es así: hay mucha inmadurez e infantilismo afectivo, egoísmo, yoísmo, afán de llamar la atención y ser siempre centro, vivir reclamando y reclamando y reclamando, pedir y pedir sin dar ni darse, victimismo… ¡Hay muchos adultos infantiles! ¡Muchísimos! Por eso, hay tantos fracasos existenciales personales y sociales, y en las relaciones interpersonales, sobre todo en aquellas más esenciales en la vida de un ser humano.

Introduzco con ese párrafo esta nueva Publicación en mi BLOG, porque me llamó la atención –con todo el respeto que le profeso siempre a mis lectores, a quienes quiero y cuido-, que la Publicación anterior –sobre la película “EL CENICIENTO” (1960), una MAGISTRAL COMEDIA con ¡JERRY LEWIS!-, no haya tenido tanto eco como otras Publicaciones que hice. Vuelvo a repetir: respeto el gusto y valoración lectora y cinéfila de quienes me leen. ¡Faltaba más! ¡Detesto la rigidez! Simplemente, comparto que me ha llamado la atención.

¡No era sobre una película cualquiera ni con un actor cualquiera!

Por ello es que, a nivel de percepción, se me planteó –una vez más-, esa reflexión que os compartí en el primer párrafo de esta Publicación de ahora. Así pues, como yo estoy convencida de que sí hemos sido creados para ser FELICES –aún con todos los sufrimientos, desgastes, problemas, entuertos, peligros, desafíos, fracasos y vicisitudes de la vida-, y no para vivir en clave y sentido de tragedia y apocalipsis, sino de ESPERANZA y ALEGRÍA, forjadas muchas veces en el DOLOR, SACRIFICIO, RENUNCIA y LUCHA vividas con el “condimento” esencial: el AMOR; así pues, por toda estas tozudez y convicción mías es que os comparto hoy esta JOYA de película que está en nuestro PATRIMONIO de CINE CLÁSICO. ¡Vamos a disfrutar, y a ser felices recordando, al menos algunas de sus “puntadas” esenciales! ¡Seamos felices unos instantes, como niños!

Estamos ante una película británica, con un “toque” y “espíritu” de Hollywood.

Una deliciosa comedia familiar de fantasía y musical, de esos típicos de la Metro Goldwin Mayer. Una muy bella historia, con todo un trasfondo y contenidos muy sustanciales, en su diégesis, discurso y narrativa. La magia del CINE puesta al servicio, con toda su identidad y recursos, de esa historia, el relato, los personajes, y enriquecida por el excelente CASTING y actuaciones. ¡Vaya ELENCO! ¡Vaya interpretaciones! ¡Vaya DIRECCIÓN DE ACTORES! ¡Loas, vítores y aplausos! ¡Hay que hacer y dirigir un film de esta envergadura, queridos lectores, y en los años 60!

Seguro que os suena el nombre de IAN FLEMING. ¿Verdad? Ese británico creador del ya mítico (y comercial y archi famoso), en sus novelas, detective JAMES BOND, nuestro conocido 007. Él fue quien escribió (en 1964) el libro infantil: “CHITTY CHITTY CHITTY BANG BANG”, para su hijo Caspar (quien lamentablemente se suicidó a los 23 años). Una pena, realmente. ¡Pobres padres!

Esta película es una adaptación, en formato MUSICAL, de esa obra literaria que, si bien es de literatura infantil, no es “infantiloide” ni nos ofrece tonterías. Es una maravillosa ficción, que disfrutamos en abundancia, pero tiene “caracú” y ¡mucho meollo! Empezando, nomás, la temática familiar, lo político, lo económico, la pobreza, la búsqueda de oportunidades, el desempleo, lo social…, y el sufrimiento de los niños, inocentes… ¡Tiene mucho «intra» esta maravillosa historia!

El GUIÓN fue de KEN HUGHES, un muy buen cineasta británico: prestigioso, experimentado, solvente y apreciado. Lo trabajó con ROALD DAHL, un novelista, cuentista, poeta y guionista británico con raíces noruegas. Se juntaron dos que, a la hora de crear un relato y una estructura para NARRAR en CINE, fueron el “matrimonio” perfecto. Además, KEN HUGHES fue el DIRECTOR de la película, y lo hizo Magna Cum Laude, porque dirigir una Superproducción así, de tanta envergadura y complejidad, no es tarea para cualquiera ni para advenedizos ni manos “blandas”. Todo este film, denota el “pulso” y “muñeca” de un GRAN DIRECTOR, que está “detrás” de todo y todos, empezando en la coordinación de tantos equipos intervinientes en este rodaje, en la Dirección de actores, y en todo lo todo concerniente a la Producción, su Diseño y puesta en funcionamiento. ¡Además de todo el trabajo del rodaje y la Post Producción! ¡Excelente HUGHES!

La MÚSICA tiene un apartado especial, junto con las CANCIONES. Estuvieron creadas por los hermanos ROBERT B. SHERMAN y RICHARD M. SHERMAN. ¡Conocidos nuestros, por otros Musicales anteriores y posteriores del CINE, muchos de ellos CLÁSICOS! Realmente: si están ellos, garantía asegurada de calidad, belleza y entretenimiento. Gracias a ellos (y a muchos otros, desde luego), la MGM y el CINE MUSICAL y la MÚSICA, el CANTO y la DANZA, fueron verdaderas “matrices” que parieron muchos talentos y muchas Obras Maestras, que perduran hasta nuestros días, que las seguimos contemplando, disfrutando y amando. ¡Qué sería de nosotros sin ellas! ¡Oxigenan nuestras existencias! Este llamado “CINE MUSICAL” no puede ni debe desaparecer ni enfriarse ¡ni morir! nunca. No es un CINE menor. ¡Al contrario!: es complejísimo de hacer. Y requiere ¡muchísimo trabajo y talento! Además, los cinéfilos y los seres humanos todos: ¡necesitamos la música, la danza y el canto para vivir!

En esta película, de un solvente CASTING, no puedo obviar las fantásticas, deslumbrantes y extraordinarias actuaciones de

¡DICK VAN DYKE! y ¡SALLY ANN HOWES!

Ambos están ¡impresionantes!

Un estadounidense (actualmente casi centenario) y una británica (ya fallecida. ¡Qué pena! ¡Qué gran y buena bailarina, actriz y cantante fue!), nos regalan memorables escenas, en las que desbordan cataratas naturales de talento, calidad y nivel interpretativos y de técnica de actuación escénica, en el lenguaje corporal y gestual, además del canto. No es la primera vez que contemplamos

¡qué ACTORAZO DICK VAN DYCKE!

¡ambos están maravillosos!

Con un logrado, trabajado, detallista y fantástico DISEÑO, PRODUCCIÓN y DIRECCIÓN ARTÍSTICA, la película nos embelesa con su puesta en escena bella, colorida, de exteriores e interiores naturales y escenarios, compactado y acompañado todo ello, por el trabajo solvente, eficaz e impecable de todos los Equipos de PRODUCCIÓN y de la FACTURA TÉCNICA, en todos sus rubros y aspectos.

Pues bien, si contemplasteis este film ¡dichosos somos! Si no: ¡tratad de hacerlo! Necesitamos poner sangre buena en las venas de nuestra existencia, para vivir con algo más de esperanza, alegría, bondad y paz. La maldad y todo eso tan feo que vemos, sentimos y sufrimos en nuestra Humanidad actual, solamente se contrarrestan y contrarrestarán, con lo bueno, lo bello… lo realmente importante, lo que vale la pena… Sólo el AMOR y la BELLEZA salvarán al HOMBRE. ¡Chitty Chitty Chitty Bang Bang!

Hasta la próxima, amigos.

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