LA GRANDEZA SANTA DE LA HUMILDAD, DE LA VERDAD y DE LA FIDELIDAD.

Un año antes de la pandemia del Coronavirus me regalé a mí misma un libro que hacía ya un tiempo que me interesaba e intrigaba: “BENEDICTO XVI. LA BIOGRAFÍA”, de la autoría de Pablo Blanco Sarto. Por la pandemia he tenido muchísimo tiempo para leer y “rumiar” este libro, increíblemente rico, de casi 1000 páginas. Un verdadero Tratado y retrato existencial humano, cercano, íntimo, cargado de contenidos y de un reservorio, al modo de un cofre atesorado, de trozos de vida, pastoreo, sensibilidad, experiencias, reflexiones, recuerdos entrañables y emotivos, confidencias, y fina, delicada y exquisita humanidad, de nuestro amado JOSEPH ALOYSIUS RATZINGER: alemán, hijo, hermano, seminarista, sacerdote, estudioso, erudito, culto, artista, profesor, escritor, orante, disertante, catedrático, Teólogo, Obispo, Pastor, profeta, reformador, Cardenal, Papa. Cito todo esto como para empezar con algo, como para ir calentando motores y el ambiente, porque estamos ante una de las figuras más grandes, preclaras, sabias, equilibradas, prudentes, discretas, sobrias, serenas, realistas, humildes, coherentes, fieles, respetadas, valoradas, admiradas… del siglo XX y XXI hasta la fecha, en la Iglesia Católica y la Humanidad.

Debo confesar que siempre me han gustado y me han hecho mucho bien las biografías, las autobiografías y las Memorias. Más aún cuando son de personas ya longevas, bajo cuyo puente vital han corrido ya muchas aguas. Leerlas, “rumiarlas”, interiorizarlas, contemplarlas… siempre me han hecho y hacen crecer como persona, no sólo como lectora. Las asumo como verdaderos testamentos, como fecundos legados y herencias. Son tiempo. Y si son tiempo, son vida vivida. ¡¡Son tiempo y son vida!! Por eso son tan fecundas y “llenas”. Cuando esto es de personas “señaladas” por lo que han sido, son, hecho y hacen, me suscitan un singular, profundo y entrañable respeto, interés y cariño. Más aun tratándose de alguien como el amado casi centenario anciano Ratzinger.

Sobre él se ha escrito mucho, incluso hay otras biografías. Se ha escrito mucho, sí, pero alguna de esa literatura tiene algo o bastante de “leyenda negra” y varios clichés montados sobre su persona, obra y vida. Y a nuestro Ratzinger algunos lo cargaron de un “sanbenito” y un mito de prejuicios, rumores, estigmas y mentiras, muchas de ellas ideológicas, no fundamentadas, manipuladas, no objetivas y tendenciosas. Sólo un hombre de Virtud acrisolada como él y centrado absolutamente en LO ESENCIAL: DIOS y la IGLESIA, ha podido mantenerse fiel siempre a la Verdad, al Amor y al Servicio Eclesial, en medio de cotilleos, suposiciones y “versiones”. Coronando esa grandeza de espíritu con su histórica renuncia al Papado: hay que ser muy valiente, muy sincero, muy auténtico, muy humilde, muy realista, muy desprendido, muy generoso, y estar muy centrado en LO ESENCIAL, para dar un paso de este calibre, para una decisión de esta contundencia, para escribir una de las páginas más memorables en la Historia de la Iglesia y del Papado y en la Historia de la Humanidad. ¡¡Hace falta mucha GRANDEZA de espíritu, mucha MADUREZ espiritual y humana, mucha SANTIDAD!! Un paso así, una decisión así, no la da ni la toma cualquiera.

Pablo Blanco Sarto nos acerca, nos hace contemplar, disfrutar, “rumiar”, agradecer, bendecir y amar una gran semblanza de Joseph Ratzinger. Un retrato interior, con sus luces y sombras, de este Papa “de la razón” y del amor, entrega y servicio fiel y total a la Iglesia durante toda su vida. Es como un “paseo” o “viaje” al interior de la mente, el corazón y el alma de Ratzinger; como una “biografía de las ideas” suyas, pero conectada, canalizada y plenificada en una fecunda y fiel vida pastoral y eclesial y de servicio al Mundo y a la Humanidad. Descubrimos un Ratzinger en el cual las ideas, la razón, nunca estuvieron ni están separadas del Amor, la Esperanza, la Alegría, el Servicio. Haciéndome eco de palabras de la Presentación del libro, repito convencida lo siguiente: “No es un “Papa postmoderno”, pero sí podríamos decir que ha sido un Papa para la Post Modernidad”. ¡¡Y todo lo mucho que en esas palabras estoy reconociendo!!

Elegí el libro de Pablo Blanco porque él, podría decirse, es un “experto” en Ratzinger: lo conoce milimétricamente en su obra escrita, la ha estudiado y analizado toda, la ha traducido. Su Tesis Doctoral en Filosofía y Teología fue sobre el pensamiento del Cardenal y Papa. Incluso forma parte de la Comisión editora de las Obras Completas de Ratzinger, en castellano. Además, tiene publicados Estudios del pensamiento y obra de Joseph Ratzinger. Y siente por él gran admiración, respeto y amor. En esta biografía que me ocupa en la presente publicación de mi Blog, he descubierto muy profunda e intensamente al Ratzinger de altos y sólidos vuelos teológicos, pero también al Ratzinger humano, íntimo, familiar, entrañable, emotivo, cercano, de carne y hueso, receptivo, muy sensible Pastor a pesar de su gran timidez. Uno de los logros de Pablo Blanco con este libro ha sido romper con esa idea, imagen y sentimiento de Ratzinger como un intelectual aislado del mundo; como férreo y rígido Prefecto de la “Sagrada Congregación de la Doctrina para la Fe” (el llamado otrora, y resistido, “Santo Oficio” en el Vaticano) por el cual algunos le pusieron el mote de “pitbull de la Fe”, “doberman de la Doctrina” (¡¡pobre: encima cargando el estigma de ser alemán!!); como hombre incapaz de gobernar por ser, supuestamente, tan y sólo un intelectual… Frente a todo eso, yo sigo creyendo que el conocer trae el amor. Y un gran, profundo y verdadero conocimiento de Ratzinger ciertamente no puede más que reportarnos amor hacia él. Por su persona, su vida y su obra. Cuando se conoce la verdad, logramos “tocar” un retrato y una mirada más cercana y amorosa. Y, realmente, el Ratzinger tan tímido, en la distancia corta, gana. Por otra parte, accedemos al leer el texto, a un Ratzinger REFORMADOR: en lo referido a los abusos y a la corrupción, él fue el que comenzó las reformas en el Vaticano. Y quien niegue esto, es un necio y mentiroso. A lo largo de las páginas del libro profundizamos mucho más en su LEGADO espiritual, humano, y teológico y eclesial, con sus hilos conductores y nutrientes esenciales: el concepto de “razón abierta”; la relación Fe y Razón; el respeto a la Dignidad de la persona; el Mundo y la Sociedad; la Cultura; el Arte; la Ciencia; la Ecología; la Educación; los Medios de Comunicación Social; las Relaciones Internacionales; la libertad religiosa; el Ecumenismo y diálogo con las otras Confesiones; la oración como núcleo del que se alimenta la Iglesia; la Liturgia; la Persona de Jesucristo; la Iglesia; el respeto y amor por la Creación y la Belleza como algo íntimo que lleva a Dios.  Todo esto, haciendo una generalidad de líneas esenciales, forma parte del bagaje y herencia de Ratzinger a cada uno de nosotros, y no sólo durante su Papado sino a lo largo de toda su vida. No ha hecho más que ser y vivir por y con AMOR a CRISTO y a la IGLESIA. TODA SU PERSONA y SU VIDA. Y una característica ha marcado toda esta fecundidad: la discreción; la no ostentación ni el hacer “ruido” y una exquisita Caridad. Ratzinger ha sido y es un hombre infinitamente fecundo porque es una persona DE SILENCIO. Y esto, en los Puestos, Cargos, misiones, actividades y ministerios eclesiales, no siempre es norma ni sello ni característica de quienes los desempeñan. En y con Ratzinger tenemos un ejemplo y testimonio maravilloso de que es posible la Virtud, la Santidad, aun estando muy “arriba”. Conviene aquí que recordemos su “Lema Episcopal” para darnos cuenta más clara y contundentemente de ante QUIÉN estamos en esta biografía: “COOPERATORES VERITATIS” (Colaborador de la Verdad). ¡¡Sólo COLABORADOR!! ¡¡Todo un programa y proyecto de vida!! Y lo ha cumplido y vivido toda su vida, sin buscarse nunca a sí mismo. Una encarnación de aquél “Parare” (del latín: Preparar) de San Juan Bautista. Preparar, y desaparecer. Que sólo Jesús destaque y brille. Pero también conviene que recordemos algo más para fundamentar y solidificar todo esto que estoy diciendo: sus palabras cuando salió al balcón de San Pedro recién elegido Papa: “Queridos hermanos y hermanas, después del gran Papa Juan Pablo II, los señores Cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor. Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar incluso con instrumentos insuficientes, y sobre todo confío en vuestras oraciones”. Y él mismo es conocido por aquella frase que les dijo a los Cardenales en el Cónclave, cuando lo eligieron Papa: “Dios os perdone por lo que habéis hecho”. ¡¡Todo un Ratzinger diciendo todas estas palabras!! Humildad, mis queridos lectores. ¡¡Humildad!!

Otro gran acierto del libro de Pablo Blanco es el estilo y calidad de su escritura. Cualquiera puede entender lo que lee y acceder a la “comprehensión” de los contenidos, ideas y universo que él expone de Joseph Ratzinger.   Tiene un discurso en prosa narrativa claro, agradable, fluido, sencillo, accesible, comprensible, detallista, preciso, entretenido, atrapante, vitalista, testimonial… ¡¡No puede negar que ha estudiado Filología: sabe escribir, sabe transmitir, sabe atrapar, sabe motivar y hacer disfrutar al lector!! Es un libro que es muy recomendable para tener incluso un panorama y un contexto geográfico, cultural, social, ideológico, histórico, político, religioso, eclesial, humano, de Alemania, Roma, el Mundo y la Humanidad, de los siglos XX y XXI. Y arroja infinita luz, a modo de mirada profética que “lee” e interpreta, nuestro hoy más actual y nuestro futuro. Por eso me parece tan acertado lo de considerar y llamar a Ratzinger: “Un Papa para la Post Modernidad”. Y yo, humildemente, me atrevo a decir que, con el tiempo, se hará la plena luz y justicia sobre su persona, legado y santidad de vida, y Dios y la Iglesia Católica lo subirán a los altares, como Santo… y también como Doctor de la Iglesia. No es sólo una locura mía esto ni un simple anhelo, podría decir que es una certeza que intuyo, yo y muchas otras personas.

Son casi 1000 páginas. Pero os aseguro que realmente ¡¡valen su lectura y “rumiarlas”, disfrutarlas, amarlas, bendecirlas, agradecerlas, admirarlas!! Y ¡¡glorificar a Dios por tanta maravilla que ha hecho en Joseph Aloysius Ratzinger y que ha regalado por él a la Iglesia y al Mundo y a la Humanidad!! ¡¡Bendito sea Dios!! ¡¡Son las “cosas” que Dios suele hacer con y por sus Santos!!

Si queréis, y podéis, gastaros un dinerillo fecundo en este libro. No os dolerá el bolsillo, porque infinitamente más es DIOS lo que va a regalaros en la lectura de sus páginas. Os invito a esa inversión económica, porque estaréis invirtiendo en calidad de vida humana y en espiritualidad. Os volveréis más ¡¡ricos!!

Hasta la próxima, amigos.

Libro: BENEDICTO XVI. La Biografía.

Autor: Pablo Blanco Sarto.

Editorial: San Pablo (España)- 2019.

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