Exhortación Apostólica: AMORIS LAETITIA (Papa Francisco). (1ª parte).

El AMOR verdadero, ése con mayúsculas, ése sereno, maduro, fiel, total y fecundo: nunca es “fabricado” ni ficticio ni imposible…

“Eres sangre de mi sangre, y hueso de mis huesos. Te doy mi cuerpo para que seamos uno. Te doy mi espíritu, hasta el final de nuestras vidas”.

(OUTLANDER)

(aunque en la Saga Literaria y la Serie, esto realmente se da más allá de la muerte, del tiempo y del espacio). Yo creo, firmemente, que esto es así en todos los que se amaron y aman, verdaderamente.

ADVERTENCIA AL LECTOR DE ESTA PUBLICACIÓN EN 7 PARTES:

No os llame la atención que coloqué en las 7 publicaciones, fotos de “Outlander”. No es por casualidad ni capricho ni tontería. Lo hice porque – la profundización en la “Saga Literaria” (de Diana Gabaldon) y de la adaptación a la pantalla de STARZ Producción- me permite encontrar y establecer todo ese “universo Outlander” como un reflejo, constatación, cosmovisión, raíces y sustancia de todo lo que la “AMORIS LAETITIA” nos regala. Espero y deseo que os gusten las fotos, y os ayuden estética y espiritualmente en vuestra lectura, reflexión y vida.

Empiezo entonces: creo que sería muy conveniente, honesto y sincero que siempre nos preguntáramos: ¿qué es el amor… qué es para mí, amar?… porque –quizás- estemos equivocados, retorcidos, enfermos y muy subjetivos en la respuesta…

Como ya afirmé en otras publicaciones sobre el Papa Francisco y su Papado, con este Documento me ha vuelto a pasar lo mismo: me gusta, me convence bastante más, cuando habla y actúa como Papa, que como Bergoglio. Es como si fuera lo que tiene que ser -bien clara y explícitamente- cuando se plasma en el papel, cuando se restringe a lo que debe escribir, como Papa. Como si “no sacara el pie del banco” ni se “fuera de la lengua”. Con esta Exhortación Apostólica, se comprueba todo esto.

Dije, en mi anterior publicación (sobre Ratzinger) que el Papa Francisco recibió de él y, por ende, de la Iglesia, una suerte de legado, “programa pastoral/de gobierno” para el Papado, en su servicio a la comunidad eclesial y resto de la Humanidad. Si observamos, en detalle, al Francisco Papa, constataremos que está profundizando y concretando más los Papados de Benedicto XVI y de San Juan Pablo II. Por supuesto, con sus propios matices personales y en los contextos de la Iglesia y el Mundo actuales. En este sentido, no es muy original él como Papa. Está en la línea de continuidad de lo esencial del depósito de la Fe y de la Revelación, y está dando los pasos -en muchos temas- que el Papa Benedicto XVI dejó sembrados, planteados, marcados, trazados, urgidos y encaminados durante su Ministerio Apostólico. Y esta Exhortación “Amoris Laetitia”, corrobora también esto. Grato es entonces descubrir esa sólida comunión y participación en la línea de la Sucesión Apostólica y Petrina. Y da solidez,  seguridad y tranquilidad.

Soy consciente de que hay varias personas que son anti Bergoglio, anti Papa Francisco. Ya analicé este tema en otra publicación mía. Por eso no voy a repetirme. En mi Blog y en mi Facebook está todo eso. Yo no soy una fan de Bergoglio, pero tampoco soy una verdugo suya. No lo odio ni rechazo. Soy una hija de la Iglesia y así quiero seguir viviendo y morir así. Tampoco lo considero el anti Cristo ni que sea un anatema, como algunos afirman. ¡Por favor! Estoy de acuerdo en que hay matices, aspectos, narrativa y actuar suyos que son opinables, y con los que se puede o no estar de acuerdo. La Iglesia Católica es una comunidad de creyentes en Cristo, convocados por su Espíritu Santo, no una dictadura ni un “Régimen”. La obediencia no es sinónimo de represión del propio juicio. Se puede comulgar con todo lo que dice y hace el Papa, o no. O hacer esto, parcial y críticamente. No está mal ni es un pecado. Pero siempre teniendo en cuenta el principio esencial del fundamento del Papado: no es una institución de inspiración humana. Está en manos de hombres, y eso es esencial tenerlo siempre fresco en nosotros, pero su “útero” fundacional, su esencia y misión es “de arriba”, viene de y pertenece a Dios. Y esto es el Misterio infinito que anida en cada Papa. Por ende: no se trata de ser “de Bergoglio” o de otro, se trata de ser de Jesucristo, aunque los hombres, estos “Pedros” sean muy limitados y –muchas veces- yerren. Lo que nunca debemos olvidar es LO ESENCIAL, y –sinceramente- creo que el Papa Francisco no ha atacado ni negado ni anulado ni rechazado ni condenado eso nunca. ¡Por supuesto: lo hace con sus matices, registros, modos y estilo! Creo que todos, más bien, debemos rezar mucho y siempre por el Papa, sea el que sea.

Y vuelvo a repetir lo que he dicho y escrito muchas veces: una MUY grande cantidad de personas hablan de Bergoglio y lo critican y lo condenan, pero ¡no han leído nada, o poquísimo, de él! Ni tampoco lo siguen realmente en su predicar y actuar, en continuidad. Muchos hablan por hablar o “de oídas” o por lo que receptan en medios de comunicación o de gente no siempre erudita, recta, objetiva ni bien intencionada, pero no lo conocen ni lo leen. Sería bueno un poquito más de respeto, menos prejuicio, menos ignorancia y más lectura. Con esto que planteo, no penséis que soy “bergogliana” ni “francisquista”. NO: sólo soy de Jesucristo.

Pues bien, esta Exhortación Apostólica es un muy buen, rico, iluminador y reflexivo-analítico Documento, además de muy realista. Todo en él es tremendamente actual, y es accesible perfectamente a la comprensión de todos y de todo. Es un texto principalmente muy humano. Es claro, completo (no deja nada sin desarrollo ni referencia), cercano, sencillo, cotidiano, profundo y acertado. No es para eruditos ni para espiritualoides ni para platónicos: es para todos. Cualquiera puede entenderlo y no hace falta ser católico ni creyente para leerlo y comprenderlo. Además, este Papa va planteando todo en sus páginas, con un tono paternal, cercano, sensible, comprensivo, dialogante. Expone sólidamente la Doctrina sobre todos los temas que desarrolla, pero lo hace: pastoralmente. Y eso creo que acerca a cualquier clase de lector.

Acompañadme en la 2ª parte de esta publicación, a continuación. Gracias.

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